No era vapor, ni era niebla,
licuada su transparencia volátil comenzó a flotar.
Cada alimento era grama profunda de infinitos placeres deslizantes en su,
dentro de, unida a su...
Con propósitos absolutos.
Deslizó un esbozo muy desarmado de lenguaje
un especie de saludo impositivo, que aparentaba ser normal.
un "hola" susurrante que en el aire dejaba espuma.
Logré escuchar porque el tiempo se detuvo
junto con su total sonido de aconteceres.
solté un suspiro ensortijado y poniente
susurré con la mente
y me acerqué lentamente
con otro "hola" entre dientes
Cuando se asomó fue sorprendente
mas flotante y transparente
que el mismo sol en su poniente
quebradizo ardiente y latente
Él sabia donde silbaban los sapos
y con que parte de sapo lo hacían.
Sabia imitarlos y distinguirlos de los pájaros del mismo lugar
conocedor del bosque y sus arañas
que escapaban al azar de sus pasos en hojas durmientes.
Escurridizo semblante de manos pequeñas
un saltamontes tocó su cabeza
él atinó sin vergüenza a mirarle las patas escurriéndolo de su cabello.
Ya había habido otros bichos allí:
batiendo sus alas las polillas amables
los escarabajos morados hincando un pie tras otro acompañando su pelo y pensamientos sin sombrero.
Los ciempiés amasaban su cara desde la nariz a las ojeras
y volvían a empezar en circularidad bichal sin freno.
Cuando detuve mi mirada en la ultima vuelta por cerca de su nuca
ocultó su cara en el tronco y fundió en raíz
todo quedo endurecido en madera roja de arrayán doblado
todo quedo tieso como escarcha blanca sin sol
hombre de vueltas verdes y salvia
aquí nadie te vio.
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