domingo, 10 de marzo de 2013
ño sue ño sue ño
Corria junto con su madre y sus dedos rotos.
Mientras, en la cama hundida, desperezaba el humano animal.
Abrió sus manos para sacarlas de tu quijada.
Silbando en la espalda, una ventana por donde quería sacarte.
Luchamos en pared vieja.
1, 2, 3
Luchamos muy cerca de aquí
retorcido carroñero.
Ahora los dedos buscaron oxígeno en el agua.
Ella corria con potes diferentes para sanarme de estar dormida.
.
lunes, 11 de febrero de 2013
fantasia de piedra andina
Entre las nubes los alces
que a veces tenían alas.
Sumadas sus ganas
con las que los peces tienen por nadar,
mi pequeña se cayó al río.
Sin cruzar nada,
gritó junto a varias piedras.
Una de ellas la escuchó
pero su poderosa fricción no dejó que soltara
la tierra y volviéndose terrón rocoso en desgrano,
disolviose para ayudarla.
Ella agarró sus puñados, fríos como siempre
y ahora mojados poniendo un pié y otro pié.
Supo sostener el descuelgue que el agua mecía
y rodando el canto a la piedra.
suspiraba en la arena sequita después.
Luego de largas sacudidas
la piedra juntó y pegó sus trozos
con mercurio que secaba al sol.
Mi pequeña lloró a salvo,
como hacen los niños,
la piedra le dió un pedacito,
mi pequeña se lo llevó.
que a veces tenían alas.
Sumadas sus ganas
con las que los peces tienen por nadar,
mi pequeña se cayó al río.
Sin cruzar nada,
gritó junto a varias piedras.
Una de ellas la escuchó
pero su poderosa fricción no dejó que soltara
la tierra y volviéndose terrón rocoso en desgrano,
disolviose para ayudarla.
Ella agarró sus puñados, fríos como siempre
y ahora mojados poniendo un pié y otro pié.
Supo sostener el descuelgue que el agua mecía
y rodando el canto a la piedra.
suspiraba en la arena sequita después.
Luego de largas sacudidas
la piedra juntó y pegó sus trozos
con mercurio que secaba al sol.
Mi pequeña lloró a salvo,
como hacen los niños,
la piedra le dió un pedacito,
mi pequeña se lo llevó.
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