sábado, 3 de mayo de 2014

el viejo fondo del mar



Desayunando poco,
amanecían tarde para ser precisos,
precisos como en sus insinuadas palabras. 

Permanecían quietos 
respirándose, deseándose.

Sus nervios salían de sus pieles
y se envolvían en danza orgánica.

Detrás la música 
en el fondo agua.

Nadie sabia lo que estaba sucediendo
solo sus sangres y sus dioses.

Vieron que la sal marina saldría de sus huesos
volviéndoles el pelo gris.

Detrás de ellos el tiempo
en el fondo no importa.

Amanecieron poco 
desayunando tarde para sus palabras, 
seres precisos.

Se envolvían
en pieles quietas,
y permanecían
deseándose en danza orgánica.

Insinuaba en su pelo
sal gris de huesos marinos 

Detrás de ellos dioses 
que en el fondo son música.