domingo, 10 de marzo de 2013

ño sue ño sue ño


Corria junto con su madre y sus dedos rotos.
Mientras, en la cama hundida, desperezaba el humano animal.
Abrió sus manos para sacarlas de tu quijada.
Silbando en la espalda, una ventana por donde quería sacarte.
Luchamos en pared vieja.
1, 2, 3
Luchamos muy cerca de aquí
retorcido carroñero.
Ahora los dedos buscaron oxígeno en el agua.
Ella corria con potes diferentes para sanarme de estar dormida.

 


.